Botas Garvalín negras con estrellas
Cómodas, cañeras y para todo trote
Estas botas de Garvalin llegaron a casa y… fue un flechazo. Mi hija las miró, se las puso y dijo “¡estas molan!”. Y claro, ya no quiso otras. Esas estrellitas grabadas en la piel, el brillo justo, sin pasarse… tienen ese puntito rockero que le encanta, pero sin perder el lado dulce.
Y para mí, lo importante: son duras de verdad. No se arrugan ni se marcan con nada. La piel es buena, no de esa que al tercer día parece usada. Y la suela… pues mira, se ha subido al columpio, ha corrido por el recreo y hasta ha ido a un cumple con ellas. Todo terreno, vamos.
Lo mejor, sin duda, la cremallera. Porque sí, llevan cordones, pero solo hay que ajustarlos una vez. Luego, cremallera y en marcha. Ella se las pone sola en dos segundos. Cero peleas por la mañana. Eso, para una madre, es gloria.
Por dentro, blanditas, nada de roces ni quejas. Ha hecho días fríos y ni se ha enterado. Además, combinan con todo: vestidos, leggins, vaqueros… y siempre le dan un toque especial.
¿Y sabes qué? Aguantan el trote diario y siguen como nuevas. Y eso, en botas de niña, no pasa todos los días.





Reviews
There are no reviews yet.