Botas de agua respetuosas, ligeras y con ajuste superior. En azul marino, ideales para charcos, parques y días de lluvia. Pies secos, juego libre.
Cuando cae la primera gota ya sabes lo que viene: “¡charcos!”. Y con estas botas de agua Igor en azul marino no hace falta decirle que tenga cuidado. Que salte, corra, se moje… pero que lo haga con los pies secos y libres.
No son las típicas botas duras que le frenan. Estas son suaves, flexibles y súper ligeras. Se nota al caminar: nada de tropiezos, ni ruidos raros, ni pies arrastrándose. Solo movimiento natural, como si llevara unas deportivas… pero preparadas para la lluvia.
Por dentro son cómodas y espaciosas, ideales para llevar con cualquier tipo de calcetín. Y lo mejor es el detalle del cuello ajustable: tiras del cordón y listo, no entra ni una gota por arriba. Aunque se meta hasta el fondo del charco (porque se va a meter, ya lo sabes).
El azul marino es un clásico que nunca falla. Va con todo: uniforme, vaqueros, chubasquero de colores… da igual. Además, el acabado es fácil de limpiar y aguanta lo que le echen: barro, agua, arena del parque o lo que toque ese día.
Y como todas las botas Igor, están hechas en España, con materiales de calidad y pensadas de verdad para el ritmo que llevan los niños.
Porque sí, la lluvia va a llegar. Pero si va con estas botas… que venga lo que quiera.



